EL BAILE DE LOS LOCOS

Se encontraron en 2000, en un sugerente espectáculo titulado El miedo en el vientre, cuyo éxito atravesó fronteras. La Compagnie Le Quarantième Rugissant (Le Cinérama), creada por Arnaud Vidal y Natacha Muet, decidió transformar su caravana de vivienda en caravana de espectáculo, con el fin de constituir una sala de cine a la antigua, creando historias y músicas absolutamente actuales con música en directo, el cuento y la animación. Por su parte, la Compagnie des Chiffonnières se formó en 1996 con la unión de la artista plástica Steffie Bayer, el titiritero Camille Trouvé y la músico Natacha Muet, que apostaron por fundar una compañía de teatro de títeres y música. En 1998, Gaëlle Pasqualetto, músico y sastra se unió a ellos para consolidar ese universo plástico caracterizado por la recuperación de desechos y la construcción de títeres con materiales de lo más insólito y a la vez cotidiano, que evolucionó poco a poco hacia el barroquismo de las formas. Las últimas creaciones han sido marcadas por una búsqueda alrededor de la adaptación de novelas y noticias para el teatro de marionetas, donde la imagen y la música sustentan el hilo dramático.

Así pues, El baile de los locos es el resultado de la aventura seductora nacida del deseo de reunirse de nuevo en 2005, con un equipo más henchido que mezcla nuevas influencias gracias a la presencia de artistas que vienen de un horizonte diferente: Brice Berthoud, Stéphane Boireau, Tamara Incekara y Piero Pépin. Y puesto que toda aventura teatral es por naturaleza ambulante, estas dos compañías lo han llevado al terreno más real, transportando, además de sus espectáculos y decorados, el estuche mágico donde se celebra un momento de sueño: su propia sala, que se instala y se desmonta como los feriantes lo hacen en su "oficio" para unir el mundo de los títeres con el cine de animación en tres dimensiones.

Se dice que entre sus paredes sopla un viento que desestabiliza todas las certezas y la razón, porque este espectáculo invita a un viaje hasta el corazón de la locura de los hombres, pero dulce y burlesco, como los cuentos de Melville, Chejov y Dostoievski. El baile de los locos narra tres historias de tres hombres cuya razón vacila y su destino se derrumba, basados en Moby Dick, El cocodrilo y El pecador de Toledo. La obsesión de un hombre (el capitán Acab) que lleva a su tripulación a la locura por extinguir a una ballena blanca; la locura particular, risible y cruel, que lleva al hombre al exhibicionismo y la desmesura para conseguir el éxito, siempre efímero; el fanatismo religioso de un hombre (Spalanzo) adoctrinado por la propaganda que llega a denunciar a su propia mujer. Y es que si un hombre obsesionado es capaz de trascender su existencia, ¿por qué no podría perderse a sí mismo y precipitar a pueblos enteros al caos?

Este pequeño teatro, lugar liliputiense, caja de Pandora, receptáculo de las pasiones humanas, permite expresar las ideas más locas. Porque penetrar en el cinerama es una aventura breve que nos hace olvidar la rutina y nos sumerge en un espacio-tiempo distinto, el tiempo de un baile en un mundo imaginario, dentro de otro siglo y sin embargo con los mismos problemas de hoy. Una sala que aparece y desaparece, un velero que nos lleva a otros mares, un orient-express lleno de misterios y un teatro a la italiana. Todo en el mismo habitáculo construido con materiales nobles (madera, cuero y tejidos de calidad) y con el mismo cuidado y espíritu que los constructores de principios de siglo. Porque El baile de los locos es el teatro mismo que se transforma en inmenso castillo, como un títere gigantesco que se abre de todas partes.
Todos los públicos
+ de 12 años
1h 20 minutos

EN MADRID

PLAZA DE ESPAÑA
Días, 11, 12, 13, 14, 15