MARIONETAS TRADICIONALES

En Mali, al igual que en Nigeria y el África Negra, el teatro de títeres es una forma cultural enraizada en las tradiciones y creencias de los pueblos que influye en el fortalecimiento de la moral y en el control de la ética. Es, quizá, en África donde el carácter alegórico y metafórico del teatro de marionetas llega a su punto álgido. Cada figura es mágica y está en relación con los poderes divinos, ya que su función principal es mostrar al hombre un camino correcto en la vida. El teatro de títeres se utiliza para la celebración de cosechas y abundancia, ceremonias, rituales, y como en sus orígenes, cumple una función religiosa y social. No es un aditamento prescindible de la vida, sino un gran fuerza cultural que se convierte en una necesidad humana.

La compañía independiente Sogolón, formado por 8 artistas permanentes que tan pronto son bailarines, cantantes, actores como directores o titiriteros, viene demostrándolo desde hace 18 años, contribuyendo a la difusión del teatro de marionetas de las tribus y culturas Bamanan, Somono y Bozo en sus distintas formas de expresión y originalidad.

Fundada por Yaya Coulibaly (que desde los 10 años ya participaba en espectáculos de títeres de la mano de su maestro, su padre, y que continuó su aprendizaje en Francia), sus marionetas ancestrales evocan personajes relacionados con el mundo de la selva y sus animales, y también aquellos hombres pertenecientes a las villas y pueblos.

Normalmente las representaciones se realizan con una estaca, el manto que la cubre con hermosas telas junto al titiritero, la lengüeta, el narrador y los percusionistas del tambor. Las historias que relatan están inspiradas en epopeyas de guerra, cuentos y leyendas de amor, bondad y maldad. Pero si algo define a esta compañía maliense es su originalidad, su lenguaje artístico y sus exquisitas producciones.

La introducción del grupo Sogolón en la vida de una villa es un logro de primer orden dentro de la sociedad bamanan que la ha creado. Todo un lujo difícil de ver y fácil de disfrutar.

Todos los públicos
50 minutos